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09/09/2008 Actualidad.
La ecografía con contraste se aproxima a la RM y al TC.
Escrito por Dy69
La segunda generación de ecógrafos con contraste permite diagnosticar lesiones hepáticas y pancreáticas con mayor exactitud que las ecografías convencionales; la nueva ecografía sirve de complemento de otras técnicas radiodiagnósticas, como la TC y la RM, o en algunos casos incluso basta por sí sola para tipificar la lesión.
La ecografía convencional se sirve del contraste para potenciar la señal Doppler, pero no permite observar morfológicamente los vasos y, por tanto, no ayuda a distinguir por ejemplo una lesión metastásica de un hepatocarcinoma. La segunda generación de ecógrafos muestra el patrón vascular de la lesión (arterial, venoso) y de esta forma se aproxima a lo que hace una TC o una RM.
Uno de los centros que ha empezado a utilizar esta técnica relativamente nueva es el Hospital Infanta Sofía, en San Sebastián de los Reyes (Madrid). Su Servicio de Aparato Digestivo, dirigido por José Carlos Erdozaín, ha decidido apostar por las ventajas que ofrece la nueva ecografía con contraste. No en vano Erdozaín, entre otros especialistas del Infanta Sofía, proviene del Hospital La Paz, de Madrid, que empezó a utilizar los nuevos contrastes ecográficos en patologías del hígado y del páncreas a mediados del pasado año. Otros centros que lo incluyen entre sus recursos son los hospitales madrileños Ramón y Cajal y el Clínico, y el Hospital Clínico de Barcelona.
Como enumera Carmen Comas, especialista de Aparato Digestivo del Infanta Sofía, "a diferencia de la primera generación, la segunda cuenta con un software de contraste que dibuja el mapa vascular, con lo que podemos distinguir mejor el tipo de lesión; también es una técnica más barata, que se puede hacer a pie de cama del enfermo, y el fármaco empleado como contraste es más inocuo que los convencionales yodados, lo que elude contraindicaciones".
La principal indicación de la técnica es el estudio de la enfermedad del hígado: "Sobre todo se viene utilizando para tipificar lesiones focales hepáticas y para el seguimiento de los pacientes tratados por una patología hepática tumoral, porque determina si se ha producido o no una recidiva", explica Erdozaín.
No obstante, también se está aplicando en páncreas, y, en menor medida, en alteraciones cardiacas, endocrinas -en concreto, del tiroides- y renales. "En teoría, es susceptible de aplicarse para caracterizar cualquier lesión vascularizada", apunta Comas.
La intención de estos especialistas es utilizarlo en un futuro próximo en el diagnóstico de la enfermedad inflamatoria intestinal, un campo en el que aún no se ha aplicado. "En esta patología podría desvelar si un engrosamiento de la pared es una fibrosis y no hay inflamación activa, por ejemplo", indica Comas.
Noemí Manceñido, otra de las especialistas del citado servicio, destaca que se trata de una técnica complementaria del escáner y de la resonancia: "Hay casos en los que estas pruebas arrojan un diagnóstico dudoso y la ecografía aporta un dato definitivo, aunque también puede ser que sólo con la ecografía se alcance un diagnóstico".
Información obtenida de: Diariomedico.com
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